Una brújula, un mapa y agua

 

Hablando con una cliente, que llamaremos María, sobre las dificultades del día a día, le he preguntado: -¿dónde crees que está el verdadero problema?

A veces nos parece que somos especiales, que mi caso “es de libro”, que en mi sector todo es más complicado, que en mi empresa es imposible, en fin, un montón de argumentos ¿para justificar qué?

La realidad vista desapasionadamente, desde mi barrera, es que todos somos muy parecidos, que nos perdemos en minucias y perdemos de vista las cosas más importantes, no solo de la empresa, sino de la vida.

Le he contado a María un viejo cuento que ya hizo popular Stephen R. Covey, autor de “los 7 hábitos de las personas altamente efectivas”, dice así:

Tienes un cubo vacío, un montón de piedras grandes, otro de piedras medianas, grava y por último, dos botellas de cerveza.

-¿Qué significa cada cosa? Me pregunta María

Las piedras grandes son tu familia, tu salud, tu formación intelectual y técnica, tus amigos, tu negocio y Dios. Si quieres, de otra forma: tus valores, lo que da sentido a tu vida.

Las piedras medianas son todas las cosas que debes hacer para mantener las anteriores vivas. Si quieres verlo de otra forma: tus metas.

La grava son cosas menores, que generalmente no tienen efecto sobre las piedras grandes pero has decidido hacerlas. También son las interrupciones e imprevistos en el trabajo y las cosas que no aportan nada a tu vida pero las haces sin darte cuenta, como ver la tele o mirar las musarañas.

Empiezas a llenar el bote con una mezcla de todo lo anterior tal y como van viniendo las cosas y, al poco tiempo te das cuenta de que el cubo está lleno, posiblemente se han quedado fuera algunas de las piedras grandes que tenías más olvidadas por los primeros años de tu empresa y una sobrededicación a hacer crecer el negocio, pero has prestado menos atención a tu familia, tus amigos, tu salud o a cuidarte por dentro. También te das cuenta con cierto temor de que no cabe nada más por mucho que empujes, ni piedras grandes ni medianas ni un poquito de grava.

  

Imagina que, en vez de dejarte llevar, decides tomar el control y trazas un plan de acción:

Defines tus piedras grandes, o sea: tus valores, tu visión y tu misión.
Desarrolla como vas a conseguir alcanzar tus propósitos en relación a esas piedras grandes, puedes llamarlo reglas de vida o metas.
Establece un método de priorización para poner en acción todo esto anterior, sin dejar de ser consciente de qué estás persiguiendo.
Aprende a medir los pasos que vas dando, no importa si desfalleces alguna vez o si te has equivocado, lo importante es saber que estás en el camino y saber corregir.

O sea, de una manera figurada, llevar encima el mapa, la brújula y el agua que te permitirán alcanzar lo que te propongas de manera concreta, con constancia.

¿Qué ocurre si utilizas estas herramientas para ir llenando el cubo? Pues lo más probable es que primero pongas las piedras gordas, luego las pequeñas que irán llenando los huecos, la grava que seguirá rellenando todos los pequeños espacios vacíos y seguro que aun cabrá otra piedra grande que olvidaste poner. Pero ten seguro que entraría todo.

Una vez terminado el cuento, me pregunta María: -habías dicho que también tenías dos botellas de cerveza, ¿para qué sirven?

¡Ajá! Esperaba que me lo preguntaras. Son las dos cervezas que nos vamos a tomar ahora para celebrar que tú puedes conseguir lo que te propongas en tu vida. Yo te he enseñado a planificar, a identificar muy bien tus objetivos y a desarrollar tu plan de acción, ya tienes los elementos necesarios para hacerlo, te toca a ti ponerlo en práctica y esta cerveza será como el agua, tan necesaria para no desfallecer.

¡Salud!

Pablo Romeo. Mentor 3pm. Director smileconsultores