Las claves secretas del éxito. 3 La planificación.

Me preguntan muchas veces “¿cuál crees que es el secreto del éxito?” Mi respuesta es siempre la misma: “hay muchas cosas que se pueden hacer para tener éxito en la vida, pero hay una que todos los que han alcanzado el éxito hacen: planifican”. Pero ¿qué es planificar?

1. Tener buenos planes.

Toda una vida construyendo, es como construir una casa: hace falta un plan. ¿Qué pasa si empiezas a poner ladrillos y alguien te pregunta, “¿qué estás construyendo?” Dejas el ladrillo y respondes, “No tengo ni idea”.

La pregunta es: ¿para qué voy a construir esta casa? ¿Qué necesito para construirla? ¿cuándo debo comenzar la construcción de la casa? Respuesta: tan pronto como estén estas respuestas en el planificador.

No empieces el día hasta que estés convencido de por donde vas a empezar y que vas a hacer a continuación, al menos un esquema. Deja un margen para improvisar, deja algunas estrategias adicionales o “plan B”, pero termínalo antes de que comience el siguiente día. No comiences la semana hasta que haya terminado la anterior. Ordénala, estructúrala y ponte a trabajar. Lo mismo pasa con el mes que viene y con el año que viene: no lo comiences hasta tener un plan por escrito.

No es mala idea, hacia el final del año, sentarse con tu familia para hacer los planes personales, sentarse en tu negocio con tu equipo para los planes profesionales, sentarte con tu asesor o mentor para trazar planes estratégicos. Planea el calendario para la vida.

La razón por qué la mayoría de la gente afronta el futuro con aprensión en lugar de anticipación es porque no tienen bien diseñado un plan de acción. Coherente, ejecutable, flexible. ¿Sabes cuántas personas en el mundo “pierden” al menos una hora al año para anticipar planes de futuro sin que sea por obligación o por que se avecinan problemas que no admiten demora, o sea: planificar por el gusto de ir trazando un futuro mejor?

2. Darse tiempo.

Toma tiempo construir una carrera. Toma tiempo hacer cambios. Toma tiempo aprender, crecer, cambiar, desarrollarse y producir. Toma tiempo refinar los valores y actividad. Así que date tiempo para aprender, tiempo para empezar, tiempo para alcanzar. La impaciencia no es buena acompañante.

Cuando estás aprendiendo a tocar un instrumento, cuando estás aprendiendo a navegar, cuando estás aprendiendo a cocinar, a todos nos ocurre que vamos dominando la técnica poco a poco, mucho mejor si hay un maestro que nos “obligue” a ir dando pasos. A nadie le sorprende ver una fantástica interpretación al piano, a un navegante enfrentarse a una tormenta o a un cocinero cocinar a la vez tres platos.

La vida no es solo el paso del tiempo. La vida es la colección de experiencias y de pasión.

3. Cambiarte a ti mismo.

Aprende a resolver problemas, problemas de empresa, problemas familiares, problemas financieros, problemas emocionales. ¿Cuál es la mejor manera de afrontar un reto? Enfrentarse a las situaciones como una oportunidad. Cambiar es una palabra que da mucho respeto pero es la única forma de subir al siguiente escalón. Y si falló, no pasa nada en absoluto. Se empieza de nuevo.

No podemos cambiar el destino durante la noche, pero si podemos cambiar la estrategia durante la noche.

4. Llevar un registro de buenas ideas.

Ya he olvidado desde cuando utilizo planificador, pero eso me sirvió para guardar todas las ideas, información, errores y experimentos. Espero que este hábito pase a mis hijos, de momento los dos lo utilizan.

Recordar y revisar las ideas que cambiaron tu vida, las ideas que salvaron tu matrimonio, las ideas que te rescataron de tiempos difíciles, las ideas que te ayudaron a tener éxito. Volver sobre las páginas de las ideas que se reunieron con los años, evocando. Una bonita colección de buenas ideas, de experiencias, para tu empresa, para las relaciones, para tu futuro.

Es un reto observar tu propia vida, tu propio futuro, tu propio destino. Confiar en la memoria está bien, pero guardar las fotografías está mejor. Cuando escuches algo de valor, escribe. Cuando te encuentres con algo importante, anota. Cuando hay que guardar un momento inolvidable, fotografíalo.

5. Utiliza herramientas que funcionan para planificar la vida

Para mí siempre fue algo normal, pero hay un descubrimiento que siempre recomiendo: utilizar un planificador, escribir a mano, llevar en el mismo lugar tu plan de acción, las ideas y el seguimiento, porque permite anticipar, ejecutar y corregir.

Casi todo el mundo asocia el hecho de llevar una agenda o un planificador a una vida de rigidez, pero es justo lo contrario: es libertad de decidir que quiero conseguir y que debo hacer para conseguirlo. Es la herramienta más potente de empowerment personal que se conoce.

Mucho mejor si decides hacerlo con un mentor para sacarle todo el partido posible. Somos autodidactas en casi todo, pero hay cosas, como aprender a navegar, tocar el piano o planificar que es mejor hacerlo acompañado.

Pablo Romeo. 3pm® Mentor y director de smileconsultores.com